Historias

Liseth faltó tres sábados cuidando a su hermanito. El cuarto volvió con él de la mano

1 de junio de 2026 Zona Sud, Oruro

Liseth faltó tres sábados cuidando a su hermanito. El cuarto volvió con él de la mano

“Le dije a la tía que no podía dejarlo. Entonces me dijo: tráelo. Ahora merendamos los dos.”

Liseth, 8 años

Liseth tiene ocho años y un hermanito que todavía no camina bien. Tres sábados seguidos no llegó a Zona Sud. El equipo no marcó “inasistencia crítica”. Magaly preguntó en la visita: la mamá había conseguido tres días de lavandería y Liseth era, otra vez, la niñera.

Camila le dijo: tráelo. El cuarto sábado Liseth apareció con el bebé de la mano, la mochila en el otro brazo, la cara de quien espera un reto. No hubo reto. Hubo merienda para dos y un rincón del patio con una manta. Liseth hizo la tarea con el cuaderno en las rodillas.

Nadie fotografió al bebé. La privacidad también es el lazo. En la lista de oración de marzo, cuando tocaba su nombre, el equipo hizo una pausa: a veces el milagro es que una niña de ocho deje de ser adulta los sábados.

Si su historia te mueve, el apadrinamiento no “rescata” a Liseth. Libera tres horas. Eso, en Zona Sud, es mucho.

¿Quieres que una historia como esta lleve tu nombre?

En Fundación Beréa el apadrinamiento es un niño concreto de Oruro: cuaderno, merienda y un lazo que se atreve a decir el barrio.

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